19.8.17

Sun Axelsson. Por dentro me acurruco...

Por dentro me acurruco.
Por dentro cierro el puño para golpearte.
Por dentro me ablando
como el niño consolado de su llanto.
Por dentro, por dentro
beso a un burócrata para que salga
el color verdadero.
Por dentro pruebo si la vida aguanta
tanta muerte como hay fuera.
Aunque el cuerpo envejece
rejuvenezco por dentro.
Surge un verdor desmedido,
indeliberado, venenoso, fecundo.
Aquí hay tierra! Negro mantillo grávido
que no he osado mostrar.
Lo que estaba a la vista era mi cementerio
donde los nombres de los muertos están casi borrados
pero donde cada semilla ha germinado 
aquí, por dentro.

[In i världen, 1974]




En la antología "Poesía nórdica"

18.8.17

Idea Vilariño. Hacer el juego

Quienes somos
qué pasa
qué extraña historia es esta
por qué la soportamos
si es a nuestra costa
por qué nos soportamos
por qué hacemos el juego.




De "Vuelo ciego"

17.8.17

Herta Müller. Y nada acaba...

Y nada acaba
en el alfabeto de la angustia
tan cabezacaninamente pesado
y a la vez lagartijamente delicado
como el presente




De "Los pálidos señores con las tazas de moca"

16.8.17

Erica Jong. Al coger mi pluma otra vez

Soy demasiado vieja para la poesía,
esa inocente mamá florida,
esa mantequilla en el cañón de un revólver.
Apriete el gatillo. PUM!
Un ranúnculo contra el sol

Ningún poema borrará procesos
o destituirá senadores o hará honrados a los jueces.
Si tú y yo
y todos los poetas del mundo
escribimos poemas sin cesar

no detendremos ningún cáncer.
Ninguna bala deshará su camino
para herir a quien disparó,
y sin embargo sé
que el mundo no es culpa de Dios

sino nuestra.

Escribimos poemas
como las hojas dan oxígeno:
para poder respirar.




De "Al filo del cuerpo"

15.8.17

Alejandra Pizarnik. Tiempo

A Olga Orozco

Yo no sé de la infancia
más que un miedo luminoso
y una mano que me arrastra
a mi otra orilla.

Mi infancia y su perfume
a pájaro acariciado.


En "Poesía completa"
    

14.8.17

Julia Hartwig. Cómo llegar

Cómo llegar -y si se debe- a ese mundo subterráneo
que es como un laberinto y en el que se puede hallar
las hebras que hilaba la fatigada Ariadna
(Porque tú eres Ariadna tú morirás abandonada en una orilla)
Cómo llegar -y si se debe- a ese mundo subterráneo
de la memoria que duerme y espera despertar
gracias a un pacto con lo que sucedió
quizá para humillación de lo que fluye de impotencia
ante el pasado Lo que tenía que ser unidad
yace como volcado de lado un rascacielos
repleto de ecos de sortilegios y de despedidas
de espejos que conservaron los reflejos de aquellos rostros que se fueron
A quién hay que traspasar el asunto? Dónde hay que presentar la factura?




De "Hablando no solo para uno mismo"
   

13.8.17

Julia Prilutzky Farny. 8

Quiero quedarme así. Quieta, callada,
indefinidamente en desconcierto,
con el milagro inesperado y cierto
resurgiendo en la hora aprisionada.

En tus sienes, mi mano demorada
hiende la adolescencia que no ha muerto
y abre el misterio apenas encubierto
bajo la piel de bruma lacerada.

Quiero permanecer, mientras me llega
tu silencio que tiembla y se me entrega,
tu encendido silencio que restalla.

Qué temor me detiene en el prefacio,
antes del signo y fuera del espacio?
Mírame aún. No digas nada. Calla.




De "Este sabor de lágrimas"
      

12.8.17

Ida Vitale. Agosto (y las perseidas)

Lo imaginado apenas,
lo radiante fugaz,
has de seguir, año tras año,
ciega que pretende
crearse en un espejo.




De "Léxico de afinidades"
En la antología "Cerca de cien"
   

11.8.17

Edith Wharton. Almas estancadas

El compartimento iba lleno cuando el tren salió de Bolonia, pero en la primera estación después de Milán, su único compañero de viaje (una persona educada que comía ajo de una bolsa), hizo una inclinación de cabeza y se fue, dejando el asiento lleno de migas.
Lydia se quedó mirándole con pesar hasta que su espalda de paño brillante desapareció entre la nube de taxistas y maleteros que pululaban por la estación; volvió luego la mirada hacia Gannett y advirtió el mismo pesar en su expresión. Ambos lamentaban quedarse solos.


Principio de "Almas estancadas"
uno de los relatos de la antología "Viajes indiscretos"
   

10.8.17

Else Lasker-Schüler. Juventud

Te oí martillear esta noche
Sobre un ataúd en el profundo pozo de la tierra.
Qué quieres de mí, muerte!
Mi corazón juega con la nueva aurora
Y baila en la bandada de chispas de fuego solar
Con todas las flores y el gozo del verano.

Apártate del camino, vieja tragona!
Qué hago en la ciudad de los muertos,
Yo, con el júbilo en el pecho!



De "Styx"
En la antología "Mi piano azul y otros poemas"