23.9.17

Simone de Beauvoir. Del prólogo a "La plenitud de la vida"

Cuando empecé a hablar de mí me lancé en una aventura imprudente: uno empieza y no termina más. Hace tiempo que tenía ganas de contarme mis veinte primeros años; nunca olvidé los llamados que, de adolescente, dirigí a la mujer que iba a reabsorberme en ella, cuerpo y alma: no quedaría nada de mí, ni siquiera una pizca de cenizas; le suplicaba que me arrancara un día de esa nada en la que me habría sumergido. Quizá mis libros sólo hayan sido escritos para permitirme el logro de ese antiguo ruego. A los cincuenta años consideré que el momento había llegado; presté mi conciencia a la niña, a la joven abandonada en el fondo del tiempo perdido y perdidas con él. Las hice existir en blanco y negro sobre el papel.
Mi proyecto no iba más allá. Adulta, dejé de invocar el porvenir; cuando hube terminado mis memorias ninguna voz se elevaba en el pasado para instarme a seguirlas. Estaba decidida a empezar otra cosa. Y no pude. Invisible, bajo la última línea, se dibujó un punto de interrogación de que no pude apartar mi pensamiento. La libertad: para qué?


Del prólogo a "La plenitud de la vida"
    

22.9.17

Emily Dickinson. 205

Ven despacio, oh Edén!
Labios a ti no usados,
tímidos, saborean tus jazmines
como lánguida abeja

que hasta su flor llegada con retraso
suma en torno del cáliz,
cuenta néctares, entra 
y se pierde en su aroma.




En "Carta al mundo"
     

21.9.17

Tess Gallagher. El bosque que intentaba ella decir

Esta noche me compadezco de todos:
de quienes inspiran piedad y de quienes
son besados.

   Marina Tsvietáieva

Las alas angélicas de los abetos
no sirven para volar. Son los brazos fragantes
de un espíritu majestuoso que ostenta la forma
de un momento no vivido, cuando el mundo,
en todo su infortunio y esplendor, desapareció.
Visitar lo más recóndito del bosque a donde
no llega el sol, supone decirle al corazón,
que es siempre un escombro: "Ama como si
te fueran a corresponder", y, con esa ficción,
obligar al amor a abrirse,
como la red invisible que tiende al pájaro con su vuelo
entre las ramas. Aquí la ternura
ha exprimido a la luz, hasta volverla infusión.
Por qué es el amor tan vengativo y ausente,
sólo porque un beso de diamante
haya caído de su boca, como marchita
intención, contra mi garganta?
Acaso no quería que pensaran en él aparte
del amor? Ángel, esas alas
no sirven para volar: son un desafío
al tráfico endemoniado
de la llanura sin alma. Esto
es el bosque o, al menos, una
breve espesura, siempre arrodillada. Nos adornan
y nos adoran aquí, porque lucimos la herida
de un amor imposible.
Ángel, no me mires como si me hubieran
expulsado y fuese patético. Esto es el Edén
y los dioses están en otra parte. Ángel,
también nosotros seremos expulsados. Caeremos
y seremos esa otra naturaleza.




De "El puente que cruza la luna"
     

20.9.17

Maria Wine. Sin mí

Vida mía
andas sin mí
mides tu tiempo en mí y sin mí
te deslizas como lágrimas en mi cristal
doblegas mi espalda bajo un látigo invisible

La escala tendida de nudos sueltos / flojos
sólo puede sostener a un pájaro alado
que no soy yo
Y ante mí y tras de mí
crece tu jungla tan espesa
que no puedo ver mi sendero
ni oír mis pasos
cómo podré saber nunca
si ando hacia adelante o hacia atrás
Vida mía
tú andas tu camino en mí
sin mí


[Lövsus i moll, 1979]


De "El eco"
    

18.9.17

Carmen Kurtz. Empezó a latirle el corazón desordenadamente...

Empezó a latirle el corazón desordenadamente. Así fue siempre en las grandes ocasiones. Podía ver los latidos de su corazón y más aún sentirlos. Era igual que si de pronto hubiera crecido, ocupado más lugar dentro del pecho y se lanzara con doloroso ímpetu. Lo notaba en el cuello, en las sienes, en los pulsos.


De "El desconocido"
    

17.9.17

Pamela Mitford. Carta a Jessica

Rignell House
Deddington

18 de abril de 1945

Mi querida Decca:

Todos pensamos mucho en ti en este momento y nos gustaría que estuvieras aquí, con nosotros. Lo de Tom ha sido un golpe terrible. La pobre Muv estaba en la Isla cuando recibió la noticia y fue muy duro para ella tener que regresar a tierra firme. Casi se vuelve completamente loca.
Nardy vino a Londres un par de horas y fue hasta la caballeriza para ver a Farve. Lllevaba casi seis años sin verle. Nuestra querida Nanny también estaba allí, había venido desde Egham. Peter [Rodd] y Andrew también vinieron a ver a Muv & a Farve. Derek está en Estados Unidos así que no ha podido acompañarnos. No estoy muy segura de cuánto tiempo más tendrá que quedarse en el extranjero pero espero que regrese en unas tres semanas.
Con todo el amor de Woman


De "Las Mitford. Cartas entre seis hermanas"
    

16.9.17

Anne Bradstreet. El prólogo

3

No esperamos retórica del párvulo,
ni buen afinamiento en cuerdas rotas,
ni perfecta beldad donde hay gran tara.
Así canta mi musa rota y torpe:
y no hay arte que pueda mejorarla,
que es de naturaleza irreparable.




En "Poe y otros cuervos. Primeros poetas norteamericanos"
    

15.9.17

Chimamanda Ngozi Adichie. A menudo cometo la equivocación...

A menudo cometo la equivocación de pensar que algo que a mí me resulta obvio es igual de obvio para todo el mundo.


De "Todos deberíamos ser feministas"
   

14.9.17

Brigitte Reimann. Los hermanos

Cuando fui hacia la puerta, todo me daba vueltas.
Dijo: "esto no te lo olvido." Estaba rígido e inmóvil en medio de la habitación, y dijo con voz fría y seca: "Esto no voy a perdonártelo."
Encontré el picaporte, y afuera en el pasillo seguí aferrándome al picaporte por un rato, esperando su voz, un juramento o que lanzase su zapato contra la puerta.


Principio de "Los hermanos"